En honor a Charles Schulz (creador de Charlie Brown y su perro fiel, pero independiente, Snoopy ).
Hace poco me contó esta historia uno de mis mejores amigos, y lo que recuerdo de su valiente historia (que me alegró en sobremanera) lo comparto y lo copio casi fielmente a continuación (con todas las palabras de alegría y júbilo que puedan encontrar).

Y me dijo así:
Me reuní con un grupo de amigos que conozco desde que tengo 6 años apróx, lo que me llamó la atención de la reunión es que siempre terminaban agarrando de punto a uno de ellos, me dije a mi mismo, qué maleao, qué abuso que a pesar de ser amigos desde siempre sigan comportándose como solíamos hacerlo cuando éramos niños, y me dio cólera y me enoje y quise enfrentarlos para que no sigan abusando de él, aunque yo no soy la gran cosa ni nada pero nunca he arrugado y nunca lo haré.
Pasado este episodio hablé con otro amigo, uno más viejo y sabio, y me dijo, tranquilo, de repente a tu otro amigo le gusta que lo maltraten, wow!, fue maleao escuchar eso de alguien más viejo, pero me puse a reflexionar, ¿será cierto eso? me dije, y no podía entrar esa idea en mi cabeza, pero finalmente me dije: mi amigo es viejo y sabio, pero no tiene las mismas creencias y convicciones que yo, así que me quede con la idea de defender al más débil, aún así le gustase el maltrato.
En realidad, aprendí, que la libertad de cada individuo acaba cuando afecta negativamente a la otra, espero mi amigo aprenda a enfrentarlos, no con la fuerza únicamente, sino con la inteligencia, espero Dios le dé Sabiduría y algo de fuerza para que pueda enfrentar a los que se creen vivos y abusan de los demás.
Aprendí de paso que uno debe de usar lo que tiene (sean dones, dinero, lo que sea) para hacer el bien, nunca para lo opuesto.
Escribiendo esto me acordé de un episodio parecido, uno que sucedió cuando tenía unos 21 años apróx. Un día cualquiera, me visitó uno de mis viejos amigos, y cuando acabamos de conversar lo acompañe para que tomará su micro de regreso a su casa, ya era de noche y se veía poco a pesar de estar las calles iluminadas, justo cuando me percaté de la poca visibilidad logré escuchar a un hombre discutiendo con una chica, pase por alto eso porque pensé: esos problemas se arreglan, no debe sobrellevar a mayores, pero luego vi que el hombre le levanto la mano, y de nuevo me llene de cólera y de enojo, y quise enfrentarlo, justo cuando estaba caminando hacia la pareja, mi amigo me sujeto y me dijo: no te metas, ellos solos pueden arreglar sus problemas, pero lo que mi amigo no se dió cuenta fue que cuando me siguió el sujeto pensó que los dos le íbamos a dar la golpiza Jaaaaaaaaaa, y salió corriendo a tomar un taxi, que alivio, todo se arreglo y en parte gracias a mi amigo, que chevere!, espero así termine la historia del amigo sobre el que escribo líneas arriba, que termine con un final win-win.
Gracias al viejo sabio por el consejo y a mi amigo, porque aprendí a no sólo saber que la fuerza era necesaria para la defensa, sino también y aún mejor la inteligencia. Gracias a Dios!
Espero les haya servido y gustado este post.
Saludos de dónde quiera que lo estén leyendo.






